Desde que soy padre, hace 3 meses y 22 días, he tenido que sacrificar alguna que otra cosa.
La última es ir al gimnasio. Pasas todo el día en la oficina, y aunque apetezca sudar un poco y quemar adrenalina, apetece mucho más estar con el bebé y con la madre, que pasa mucho tiempo sola. Como la peña de fúbol es irrenunciable, el gimnasio tenía que eliminarse, y de paso, ahorrarme 56 euros, que este niño "caga" mucho y los pañales son caros, y la ropa ni te digo, con lo que crece, 8 kilazos en este tiempo, ya va el muchacho con ropa de 9 meses. Aunque del tallaje ya hablaré más adelante, porque Inditex no se conforma con el tallaje de hombres y mujeres en Zara o Stradivarius, quiere bebés anoréxicos.
Además, como el gimnasio lo pisaba poco, y ya solo hacía aeróbicos (bici y conta), tampoco el sacrificio fue tan grande; hubiera sido diferente si siguiera en el cardiofitbox, que molaba (y le ponía caras al saco, sobre todo esto), pero eso ya pasó a la historia.
Ahota tengo un dilema, ¿me compro una bici ciclóstatica o le damos vueltas a la manzana? Una cosa es barata, la otra son 65 euros, pero si vale 65 euros, ¿será mala? va a ser que sí, pero ¿cu'anto de mala? porque más no me gasto, y me conozco, con el frío que hará dentro de poco, va a salir a correr un guardia...
¡Qué complicada es la vida de padre! y cuantas decisiones taaaaan importantes que tomar, aunque conociéndome...
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